Fotografía Adriana Lui

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lunes, 20 de julio de 2009

En la obra que nos ocupa los elementos más referenciales, las partes de la anatomía más cargadas de significación son rechazadas sistemáticamente, esos lugares comunes de la figuración no le son propicios para desarrollar sus contenidos plásticos.

Más aun los limites de la pintura convencionalmente son proporcionados por el propio campo de representación, Rosas en cambio prefiere situarlos en el contorno de sus caprichosas figuras que son producto de la memoria y la imaginación. Dentro de ese coto, el de la anatomía, desarrolla su discurso pictórico, lo demás, eso que rodea su pintura, esta resuelto fría o criteriosamente.


(extractos) Gabriel Fernández
En la casa de los viejos, mayo de 2002



In the work before us the most referential, parts of the anatomy are more laden with significance systematically rejected these commonplaces of figuration are not conducive to developing their plastic content.

Moreover the limits of conventional paint are provided by the very field of representation, Rosas would rather put them in the outline of her whimsical figures that are the product of memory and imagination. Within that box, the anatomy, develops his pictorial discourse, moreover, that his art around, this cool or judiciously resolved.


(extracts) Gabriel Fernandez
In the old house, May 2002

2 comentarios:

  1. En el trato personal, hay algo que Fernando oculta con esos modales de simpático patán que se empeña en mostrar. Pero no creo que eso que esconde sea lo que muestra en sus pinturas… Quiero decir: lo que aparece en su obra tampoco es, digamos, su alter ego o su verdadero ser –creo yo–. Yo veo en lo que veo de sus creaciones una inquietud (a veces más juguetona y a veces menos trágica), una búsqueda o un tanteo en pos de la propia identidad.
    Entre tanto amigo inspirado, tanto pariente magistral, tanta lectura venerada, tanta sobremesa en el panteón… y, con tanto oficio, ejercicio y talento como para poder materializar cualquier antojo, creo humildemente que lleva una pesada carga en su joven lomo. Y que, como sabe bien que no es lo suyo abandonarla ni aligerarla, viene aprendiendo con paciencia a llevarla cada vez con más soltura.
    Tal vez no sea cierta mi muy personal apreciación. No es que lo conozca tanto; lo que pasa es que soy parecido y, además de ver su obra, lo he mirado a los ojos.
    Fernando, especie de amigo y de colega, te deseo lo mismo que a mí: lograr poner en obra nada más y nada menos que tu verdad más íntima. Saludos.

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  2. Hoy he visto una entrevista que Canal A le hizo a Fernando y quedé impresionado por el lenguage de su pintura y la manera como expresa el cuerpo humano, su anatomía, su expresión interior, el uso color y la luz. En fin, su lenguaje. También me pareció maravilloso lo que vi de los muebles que fabrica. Espero tener la oportunidad de ver su obra en alguna exposición en Buenos Aires.
    Jorge Jaurena

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