Fotografía Adriana Lui

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lunes, 16 de diciembre de 2013

Fernando Rosas, hijo de Rosa Giner y Roberto Rosas, tuvo una infancia feliz repleta de motivaciones, de juegos y amigos. Con su padre le gustaba jugar a construir juguetes de madera cuando lo visitaba en su casa extraña, con su madre aprendía lo que hacía falta saber sobre la vida, las relaciones entre personas y hacía los deberes. A los 15 años se muda con su padre porque la relación con su madre desmejora notablemente, en esos tiempos cursaba una secundaria técnica (lo que le daría de comer no bien recibido), pero contra todos los planes, descubre que pintar con acuarelas un papel en blanco y que esa mancha parezca un árbol o un monte o una casa, es una tarea maravillosa. Su padre secretamente contento apoya una invitación en el año 1992 a realizar una exposición de esas acuarelas, por consiguiente se desata su interés de cambiar de escuela, a una de Bellas Artes. En dicha escuela, ocurre otro prodigo, descubre a colegas de grandísimo talento que multiplican por diez sus influencias paternas y lo hacen sentir parte de una época, de una contemporaneidad. Se concentra en la figura humana abrevando en libros de Klimt y Egon Schiele , y así la figura humana, con su caudal expresivo y su potencial simbólico se convierte en el tema central de toda su producción plástica. Una vez terminada la secundaria y egresando con el título de “profesor de plástica” (titulo que se niega a ejercer) decidió no seguir la carrera universitaria y volcarse a la producción artística, convencido de las conclusiones y el aprendizaje que surge de la experiencia, desde entonces realiza exposiciones individuales constantes en distintos lugares como: Rosario, Venado Tuerto, Santiago de Chile, Buenos Aires y por supuesto Mendoza, además de participar de manera entusiasta en diversa exposiciones colectivas y grupales.
En 2000 conoce a Guillermo Rigattieri, escultor en metal y a Gabriel Fernández, dibujante y grabador, con los que traba una fuerte amistad que en el tiempo se convierte en una retroalimentación constante, profundizando en conceptos plásticos y búsquedas estéticas, a este grupo se incorpora Julio Melto, escultor en madera y Federico Ceconato, escritor, a quien ilustra y edita un libro de textos misceláneos en el año 2008.
Nunca se ocultó de las influencias convencido de aquel lema que reza que las tensiones de ese tipo deben ser atravesadas y no esquivadas.

Primeramente es considerado pintor, pero muy curioso y fascinable, ha buscado en muchos medios plásticos la satisfacción de sus ideas e inquietudes estéticas, abordando el dibujo y la escultura con pasión y constancia, virando sus temas de una figuración expresiva cuasi dramática en sus pinturas, a la figuración realista en sus esculturas en madera, pasando por la sutileza y sensualidad de sus dibujos en grafito.
La motivación  y el deseo  que vive en la obra del Fernando, para mí es la misma verdad.

Guillermo Rigattieri, escultor
Noviembre 2013

jueves, 12 de diciembre de 2013

Quieto y escuchando
Talla en jacarandá y laurel patinado





miércoles, 11 de diciembre de 2013

Dalila coifeur
 Óleo s/m.d.f. 130 x 91 cm.

Pequeños placeres
 Óleo s/m.d.f. 91 x 130 cm.

Lo que va quedando
 Óleo s/m.d.f. 110 x 91 cm.

De la serie " las manos de otro"
Tedio
 Óleo s/m.d.f. 45 x 65 cm.


De la serie " las manos de otro"
Menos cuarto
 Óleo s/m.d.f. 45 x 65 cm.

De la serie " las manos de otro"
Candil
 Óleo s/m.d.f. 45 x 65 cm.

De la serie " las manos de otro"
Silencio
 Óleo s/m.d.f. 45 x 65 cm.

lunes, 9 de diciembre de 2013

La magia de las cosas a medida que vamos creciendo tiende a revelar sus trucos por ende la magia se deshace, el mundo tal vez se torna  más pequeño, más  opaco, más quejoso, más político, los misterios son tapados por bocinas y compromisos, pero de repente  visito  la casa del Fer , y está preparando una nueva muestra , por toda la casa hay trabajos , en este caso nuevas esculturas en madera , toda la casa bulle de nuevas piezas, las miro, las miro y ahí está nuevamente la magia de las cosas, lo cierto, el misterio de la belleza  y nuevamente  esa  sensación… como la de estar por romper el envoltorio de un regalo.

Guillermo Rigattieri, escultor
Noviembre 2013

viernes, 6 de diciembre de 2013

Como aire entre las manos
talla en pino y eucalipto patinado





Lagañas
Óleo s/M.D.F. 92 x 65 cm.

De la serie "Las manos de otro"
Mueca

Óleo s/M.D.F. 45 x 65 cm

De la serie "Las manos de otro"
Presión

Óleo s/M.D.F. 45 x 65 cm

De la serie "Las manos de otro"
Tormento

Óleo s/M.D.F. 45 x 65 cm

Tiempo y espacio
Óleo s/M.D.F. 71 x 63 cm

Despegue
talla en laurel canela (-)






Equilibrista
talla en morera, laurel canela y peteribí (-)




Gatuna 
talla en guayubira




Pequeño despegue
talla en quebracho blanco, jacarandá y laurel (-)





Trípeda
talla en pino, eucalipto y guatambú



Fiaca
talla cedro y laurel canela (-)



Gallinaceo
talla laurel canela